Marco teórico

La ciudad como flujo y materia: cartografías situadas para el taller proyectual

"La psicogeografía se propondría el estudio de las leyes precisas y de los efectos exactos del medio geográfico, planificado conscientemente o no, que actúan directamente sobre el comportamiento afectivo de los individuos." — Guy Debord, Introducción a una crítica de la geografía urbana (1955)


0. Objetivos

Objetivo general

Constituirnos como comunidad de aprendices. Construir algún tipo de conocimiento "nuevo". Desarrollar un objeto colectivo, investigar o plantear una propuesta de investigación, generar una actividad de extensión. Poner en juego el marco teórico heredado mediante prácticas y producciones.

Objetivos del ejercicio


1. La ciudad como flujo y materia

La realidad urbana está constituida por intensidades, ritmos, trayectorias y mutaciones constantes: todo lo sólido se desvanece en el aire (Berman, 1988). Antes de proyectar espacios u objetos, el entrenamiento de la mirada exige hacer visible lo que permanece latente, o a la vista: en este caso, todo lo que se mueve (Mata, 2022); comprender cómo se mueve, cómo muta, y aprender a comunicarlo.

La ciudad es la materia o insumo inicial de un proyecto que se propone interrogar la idea de materialidad. El territorio citadino es una trama viva de continuidades y desbordes, de urdimbres relacionales (Delgado, 2007). Proponemos entrenar la mirada proyectual a través de acciones directas: observar, registrar, habitar y manipular los registros de los flujos de la vida cotidiana.

Del contexto a la materialidad

Entorno, contexto, contorno. Situación y acontecimiento. Uso y materialidad.

El proyecto comienza con algo simple y directo: la materia es la ciudad. Agua / Tierra / Aire / Fuego / Éter.

Materia, material, materialidad: una metodología proyectual conocida y practicada, ahora con insumos diferentes.

La ciudad como objeto de estudio

Todo lo que se mueve, y cómo se mueve. Flujos y ritmos en la ciudad.


2. La herencia situacionista

2.1 Genealogía: del espectador al recolector de situaciones

La Internacional Situacionista (IS) diagnosticó la reducción de la vida urbana a un escenario de alienación y consumo pasivo: la sociedad del espectáculo (Debord, 1967). En ese modelo, el urbanismo funcionalista compartimenta tiempo y espacio en zonas segregadas de producción, residencia y ocio programado.

La mirada de consumo representa el estadio maduro de esa mercantilización: congela la ciudad en imagen (la postal, la selfie, el recorrido empaquetado), instala una mediación técnica y comercial que cancela la fricción con el medio, y sitúa al sujeto como espectador distante.

Frente a esto, el ejercicio propone a los estudiantes como recolectores de situaciones: cuerpos que salen a la calle, se exponen a la ciudad y a sus flujos, y recogen lo que la ciudad produce mientras sucede: gestos, usos, rastros, sonidos, materias, encuentros. El recolector camina, escucha, registra y comparte; su recolección es colectiva y construye, entre todos, una memoria común del territorio. De espectador a recolector: del consumo de imágenes a la producción de conocimiento situado.

2.2 Los cuatro dispositivos en clave urbana

A. La deriva (dérive). Técnica de paso rápido e ininterrumpido por ambientes diversos, orientada por las solicitaciones afectivas del espacio y abierta al encuentro, por fuera del cálculo origen-destino. El recolector de situaciones deriva a la escala del cuerpo que camina la ciudad, guiado por fuerzas físicas y ambientales: la pendiente de las barrancas, el viento que encajona una calle, el cambio de solado bajo los pies, la sombra, la humedad, el ruido, el olor, la densidad de gente.

B. El desvío (détournement). Reutilización de elementos existentes para subvertir su significado original y desactivar su función hegemónica. La ciudad está llena de desvíos cotidianos que esperan ser recolectados: el escalón de una entrada convertido en asiento, la medianera como cancha de paleta, la parada de colectivo como sala de espera barrial, la reja como tendedero, el bajo autopista como club, cancha o feria, el cordón de la vereda como mesa. El recolector los registra, y el proyecto puede producir los propios.

C. La construcción de situaciones. Una situación construida es un momento de la vida real, organizado colectiva y lúdicamente a través de un escenario unitario y un juego de acontecimientos. En la calle, la pregunta abre la situación: consultar a quien atiende el kiosco por lo que había antes en la esquina, pedirle a un vecino un mapa dibujado a mano, sumarse a una conversación de feria. El recolector de situaciones provoca encuentros horizontales, y en ellos la ciudad cuenta su propia historia.

D. La cartografía psicogeográfica. Frente a la cuadrícula racional, catastral y neutra de la cartografía oficial, la IS produjo cartografías compuestas de fragmentos vinculados por flechas de atracción y repulsión (The Naked City, Debord y Jorn, 1957). La cartografía del curso registra intensidades urbanas: zonas de atracción y de repulsión, gradientes de ruido, de luz y de sombra, transiciones entre lo densificado y lo abandonado, microlocalización de los recursos de la vida en la calle (canillas, bancos, reparos, sombras).


3. La esfera frente a la postal

La postal y la selfie encuadran: eligen un punto de vista, recortan la ciudad y la fijan para su consumo. La esfera interpretativa registra el entorno completo, con quien mira incluido en la escena: es la imagen del recolector de situaciones.

La esfera condensa, además, las capas que la imagen sola deja fuera: las situaciones recolectadas en ese lugar, los datos ambientales que lo atraviesan, la memoria documental que lo precede. Por eso opera como interfaz estético-crítica: vincula un punto de la ciudad con lecturas situadas, y da cuenta del contorno que existe entre el contexto y el entorno.


4. Componernos con el mundo: el proyecto como estrategia de situaciones

La problematización se propone elaborar estrategias (proyecto) para construir situaciones (Debord) e intervenciones urbanas para componernos con el mundo (Sztulwark).

Este cuatrimestre proponemos operar sobre las capas de vínculos, usos temporales y percepciones colectivas; practicar un entrenamiento de la mirada proyectual a partir de nociones elementales y prácticas conocidas: observar, registrar, habitar. Practicar, manipular y transformar los flujos de la vida cotidiana. Crear situaciones, desviar los procesos. Imaginar y poder contarlo (IS).

Menú de observación y producción territorial

Ejes para la elección del punto de partida y el recorte de campo por grupo.

Dimensión Variables de exploración Focos de indagación y registro
Soporte físico y cuenca Aguas invisibles / Des-arroyos · Aguas visibles / Borde costero · Aguas ornamentales / Infraestructuras Cuencas entubadas, escurrimientos, pendientes, marcas de humedad, fuentes, costas, interfaces ribereñas
Habitantes y convivencias Humanos · No humanos · Cosas y objetos en tránsito Trayectorias peatonales, aglomeraciones, fauna urbana, vegetación espontánea en grietas, residuos, flujos vehiculares
Materia y artificio Construcciones y ruinas · Socio-naturalezas · Relieves y superficies Espacios densificados y abandonados, mutaciones de fachada, texturas del asfalto, gradientes de luz y sombra, microclimas

5. Cartografías expandidas e inteligencia artificial

5.1 Del marco al dispositivo

Concepto Práctica en el taller Pieza del sistema
Comunidad de aprendices Trabajo por comisión Grupo de Telegram por comisión
Recolector de situaciones Salida a la calle, registro y aporte Aportes geolocalizados (foto, voz, texto)
Deriva Recorrido guiado por las solicitaciones del lugar Aportes que trazan el recorrido
Desvío Consigna de usos tergiversados Aportes con hashtag (#desvio)
Situación Encuentros en la calle Esfera con QR como lugar de encuentro diferido
Cartografía psicogeográfica Notación de intensidades Mapa de recolecciones con atracción/repulsión
Mapear y transponer Sistemas de notación visual, material, sonora Mapa, fotos, notas de voz
Operar sobre la materia Capas materiales de cada punto Esfera interpretativa
Menú de observación Recorte de campo por grupo Capas del mapa y hashtags de Telegram
Conocimiento "nuevo" Producción colectiva Dataset y síntesis semanales
Actividad de extensión Devolución a la ciudad Esferas abiertas al público vía QR

5.2 El agente como compañero de recolección

El agente artificial (HORNERO) acompaña a los recolectores: observa los aportes, investiga anclando en fuentes de referencia y derivando hacia las voces del territorio, y devuelve al grupo las relaciones entre registros (dónde se acumulan las repulsiones, qué desvíos se repiten). Pone relaciones en relieve; la lectura y la interpretación se construyen en el taller.

5.3 Ética del dispositivo

Modelos abiertos, en infraestructura que el proyecto controla, con datos mínimos, consentidos y con fecha de vencimiento, y con la interpretación siempre en manos humanas. Desarrollo completo en Documento de evolución, sección 5.


Referencias

Referencias completas en formato APA 7, con notas de verificación: Referencias.


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